Gustavo Álvarez continúa dando forma a su proyecto en Liga de Quito. Tras su debut con victoria y clasificación en la Copa Ecuador, el entrenador argentino aprovechó la rueda de prensa previa al próximo compromiso de LigaPro para explicar los principios que marcarán su etapa al frente del conjunto albo. El estratega dejó claro que su prioridad será construir un equipo sólido desde lo colectivo, donde las funciones estén por encima de las posiciones y cada futbolista entienda exactamente cuál es su rol dentro del campo. Además, reconoció que todavía existen aspectos por mejorar, especialmente en la eficacia ofensiva, aunque destacó la predisposición que ha encontrado en el plantel para asimilar sus conceptos.
Álvarez señaló que busca potenciar las características individuales de cada jugador para que puedan desenvolverse con comodidad dentro del sistema que pretende implementar. También recordó que, por la historia de Liga de Quito, el objetivo siempre será pelear por los títulos, aunque insistió en que el camino comienza con metas a corto plazo y que el primer desafío siempre será ganar el siguiente partido. Para el técnico argentino, consolidar una identidad futbolística será tan importante como obtener resultados.
Las bases del proyecto de Gustavo Álvarez en Liga de Quito
Durante su intervención, Gustavo Álvarez explicó que su propuesta de juego se apoya en la organización táctica y el compromiso colectivo. El entrenador aseguró que prioriza las funciones sobre las posiciones, por lo que espera que sus futbolistas comprendan cómo actuar tanto cuando el equipo tiene el balón como cuando debe defender.
El estratega considera que un equipo competitivo necesita mantener un equilibrio entre la solidez defensiva y la capacidad para generar peligro en ataque. Por ello, trabaja para que todos los jugadores participen activamente en ambas fases del juego y no dependan únicamente de acciones individuales para resolver los partidos.
Álvarez también destacó la rápida respuesta del plantel durante los primeros entrenamientos. A pesar del poco tiempo de trabajo, afirmó que ha encontrado una buena predisposición de los jugadores para adaptarse a las nuevas ideas y que el grupo ha mostrado compromiso con el proceso.
Otro aspecto que resaltó fue la importancia de fortalecer la confianza de cada futbolista. Según explicó, el objetivo es que todos puedan rendir al máximo dentro de un sistema que aproveche sus principales virtudes, sin obligarlos a desempeñar funciones alejadas de sus características.
La ofensiva será uno de los grandes retos del nuevo entrenador
Uno de los puntos que Gustavo Álvarez reconoció que necesita mejorar es la producción ofensiva del equipo. El técnico admitió que Liga de Quito debe incrementar su eficacia frente al arco rival y generar un mayor volumen de ocasiones de gol.
En ese contexto, reveló que ya conocía las características de Michael Estrada y expresó su confianza en que el delantero pueda convertirse en una pieza importante dentro del nuevo proyecto. Sin embargo, aclaró que el ataque no dependerá exclusivamente del centrodelantero, sino del acompañamiento constante de los mediocampistas y extremos para llegar con más hombres al área.
El entrenador considera que la circulación rápida del balón, la movilidad y la ocupación inteligente de los espacios serán claves para que Liga recupere protagonismo ofensivo. Asimismo, insistió en que el equipo debe mantener el equilibrio para no perder solidez defensiva mientras busca atacar con mayor frecuencia.
Con apenas unos días de trabajo, Gustavo Álvarez es consciente de que todavía queda mucho camino por recorrer. No obstante, sus primeras declaraciones dejan claro cuál será la identidad que intentará construir en Liga de Quito: un equipo ordenado, intenso, protagonista y comprometido con una idea colectiva que le permita competir por todos los objetivos de la temporada.








