Cuando la derrota parecía inevitable y el reloj jugaba en su contra, el conjunto albo encontró en Michael Estrada al héroe de la noche para darle vuelta al marcador y vencer 2-1 a Delfín en un partido cargado de emociones.

El delantero ecuatoriano apareció en el momento de mayor presión para marcar dos goles de cabeza que cambiaron por completo la historia del encuentro. La reacción de Liga no solo evitó una derrota en Casa Blanca, sino que confirmó el carácter competitivo que busca implantar el cuerpo técnico en esta nueva etapa.

El compromiso parecía escaparse de las manos cuando Delfín golpeó primero en el tramo final del partido. Sin embargo, el equipo universitario nunca dejó de insistir y encontró recompensa gracias a la jerarquía de uno de sus atacantes más experimentados.

La remontada fue celebrada con intensidad por la afición, que vio cómo el equipo respondió en un momento de máxima dificultad y sumó una victoria que puede marcar un punto de inflexión para lo que viene en la temporada.

Michael Estrada apareció cuando Liga de Quito más lo necesitaba

La figura del encuentro fue, sin discusión, Michael Estrada. El atacante asumió la responsabilidad ofensiva cuando el equipo parecía quedarse sin respuestas y terminó convirtiéndose en el gran protagonista de la noche.

Delfín había sorprendido a los albos a los 76 minutos, cuando Thiago Ozaeta aprovechó una desatención defensiva para abrir el marcador con un certero cabezazo que silenció por algunos instantes el estadio Rodrigo Paz Delgado.

Con el resultado en contra y el tiempo agotándose, Liga adelantó sus líneas y comenzó a atacar con mayor insistencia. La recompensa llegó a los 90 minutos, cuando un preciso pase de Deyverson encontró a Estrada dentro del área y el delantero conectó un impecable cabezazo para establecer el empate.

Cuando todo apuntaba a que el partido terminaría igualado, Liga volvió a cargar por las bandas y, en el minuto 100, Michael Estrada volvió a imponerse por arriba para firmar el 2-1 definitivo, desatando la euforia de los hinchas presentes en Casa Blanca.

Liga volvió a demostrar el carácter que exige su historia

Más allá del resultado, el encuentro dejó una muestra del espíritu competitivo que caracteriza históricamente a Liga de Quito. El equipo nunca bajó los brazos, incluso cuando el panorama era completamente adverso.

La insistencia ofensiva, el empuje colectivo y la convicción para buscar el empate terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto albo, que encontró en el juego aéreo una de sus principales armas para revertir el marcador.

El triunfo también representa un impulso anímico importante para el plantel, que afronta semanas decisivas entre la LigaPro y la Copa Libertadores. Recuperar un partido en los últimos minutos fortalece la confianza del grupo y confirma que el equipo tiene argumentos para competir hasta el último segundo.

Con esta actuación, Michael Estrada no solo se consolidó como la gran figura del compromiso, sino que envió un mensaje claro: está listo para asumir un papel protagónico en el ataque de Liga de Quito y liderar al equipo en los desafíos más importantes de la temporada.